martes, 24 de enero de 2017

Be yourself



Voy a contarte un secreto, una técnica que ha pasado a lo largo de los siglos entre diferentes culturas y épocas permitiendo alargar su vida a aquellos que la dominaban, y con un tiempo de calidad. 

Una fórmula que permite acercarse a uno mismo, fortalecer la paz interior, y que, a pesar de ser de muy fácil acceso, es igualmente muy fácil de olvidar. Requiere práctica, convicción y perseverancia, de la misma forma que humildad y sensatez.

A largo plazo también ayuda a ahorrar problemas y desarrolla la tolerancia con los demás, simplifica los recursos que necesitas en tu vida, ya sean materiales o no, y te permite intensificar las experiencias que vayas a tener, y aprender a sentirte más real con tu entorno.

martes, 20 de septiembre de 2016

September



Sigue fingiendo girarse hacia otro lado cuando sabe que le miro (como si creyera que no descubro su sonrisa bajo las gafas de sol), y cuando soy yo quien se da la vuelta suspira recordando mi sombra. 

A veces pasea por donde las golondrinas lloran para que le cuenten las primaveras y las ocasiones que se dijo que echaría a volar mientras jugaba con pétalos que había en el suelo, y pensando en una historia para cada uno de ellos queriendo deshacer su camino, pero sin volver por donde venía. 

Los lamentos se los queda el vaho, que se esconde con vergüenza a que le vean aparecer entre las sábanas, en esos momentos en el que todos nos volvemos personas y el hielo se deshace, y los pulmones se llenan de un aire distinto.

A veces, y sólo a veces, aún recuerda.


sábado, 20 de agosto de 2016

Waving a murmaid's sight



El mundo se va a la deriva cada vez que su sonrisa se pierde con el sonido de las olas, que intentan eclipsar su sonido queriendo coger protagonismo, y, mientras, se tintan el pelo del color de sus pupilas, a ver si también me hechizaran y les hiciera así un poco más de caso. 

Han gritado entre las rocas la rabia contenida ante mi indiferencia y las han hecho añicos para hacerme creer que también les habían salido lunares, sin darse cuenta de que en las constelaciones que contiene su piel vienen escritas partituras a cuatro manos, y a destiempo.

Saltan orgullosas, disconformes a que las pueda domar con las caricias de sus manos, ahogando rabiosas todo intento en burlas de sal, y quedando humilladas al salir a la superficie con el pelo mojado y de cara a la siguiente insensata que crea que puede vencerle. 

No recuerdan que fueron sus maestras cuando aún gateaba, y le abrazaban para fundirse con sus piernas, y no perdiera el equilibrio cuando jugaban en la orilla; y que prometieron cuidarse en la calma y en la tempestad. 

Pero vieron cómo le miraba, y ahora sólo nos separa un naufragio.