sábado, 30 de octubre de 2010

Hey apple!


-Buenos días, peque.
-Buenas, minotauro.
-¿Ese es mi nuevo nombre ahora? Mira que eres… ¿Dónde puedo ponerme  a… eso?
- Puedes empezar donde quieras, ya sabes lo que tienes para hoy. Cuando lo termines tienes otro esperándote.
-De acuerdo, ya voy.
“Me tumbo en la cama, cierro los ojos e imagino que estás a mi lado, quiero estallar en silencio una vez más, pensar que todo ese dolor que una vez atravesó lo que una vez pude ser… no está. No está. No hay nadie, imbécil de mí una vez más por todo lo que invade mi mente alejándome de una realidad que me ayuda a sobrevivir en un mundo que todavía no entiendo del todo. Es curioso...“
-Sabes que no va a volver,  ¿por qué no lo pintas de otro modo?
-¿Te he dicho alguna vez que no me gusta que me miren mientras trabajo? No tengo mucha variedad de colores, me conoces, así que déjame en paz, por favor. Gracias.
“… I thought you were the one who could take it and go away from here… with me? Now may be late for booth. Do you still believe in that? Someday, living another life, if I wasn’t so coward we could be alive...”
-Sigue sin gustarme el color, prueba a mezclarlo  con alguno más claro.
-Te he dicho que no te quiero en la misma sala que yo. Vete.
-Inténtalo con el azul o el rojo, sino se te va a quedar muy soso. Ya me voy, no te preocupes más.
“… Y ahora que consigo olvidarte vuelves a mi mente, eres un pajarillo que te gusta picarme en la cabeza, y aunque te espante sé que terminas volviendo de una forma u otra. "

lunes, 25 de octubre de 2010

keyger


Cojo mi almohada, la estrujo entre mis brazos y me apoyo en ella intentando recordar el aroma que dejabas en mi ropa incluso después de habernos despedido. Agarro la guitarra por el mástil y empiezo a tocar el principio de una canción que me recuerda a ti, y cuando termino busco alguna foto que consiga arrancarme una sonrisa, a pesar del mundo que nos separa, a pesar de la distancia. Lo que queda de lo que una vez pudo ser son recuerdos, unos mejores que otros, pero recuerdos al fin y al cabo que están custodiados por un candado del cual tienes una llave, ¿para qué? Para que te sirva también de recuerdo, pues hace tiempo que el candado se oxidó y no ha querido abrirse ante nada.

domingo, 24 de octubre de 2010

Neko no me.


Empiezo a correr sin rumbo una vez más, me gustaría poder cerrar los ojos sin temer que pueda estrellarme con algo. Sentir cómo los músculos comienzan a cansarse, a pedir que no sigas, ahí es cuando acelero e intento llegar cuan lejos pueda antes de caer vencida por el cansancio. Caigo entre la maleza y me hago arañazos en la piel, pero no me importa, no siento nada, sólo noto cómo mis pulmones suplican más oxígeno. Me quedo dormida y cuando despierto está a mi lado. ¿Cómo me ha encontrado? Siempre lo hace.

lunes, 18 de octubre de 2010

Cuando brille el sol olvídate de mí (8)....


¿Te apetece que sea hoy el día que te abra un poco los ojos? Te contaré un secretillo.
No existe la felicidad absoluta (los instantes quizás), ni las familias perfectas, ni el amor eterno (nada es para siempre, eso todos lo sabemos), ni todos esos tópicos con los que las personas sueñan tener algún día, el mundo no es fácil ni la vida te la van a poner en bandeja, vas a sufrir, te van a joder antes o temprano (“none dies virgin, everydoby is fucked at least once”) y cuando te recuperes del golpe y pienses que según el karma las cosas deberían empezar a mejorar, algo pasará que te volverás a hundir, sólo los valientes afrontan los miedos, les plantan cara y los superan, son muy pocos los que quedan que merezcan la pena ser considerados seres “humanos”. El interés nos rige, todos somos una panda de egoístas que buscamos cualquier oportunidad para joder a alguien que realmente necesita algo, o bien aprovecharnos de esa persona y su “bondad” (o estupidez en algunos casos) y luego arrebatárselo escondiendo la mano para después ir a consolarle y sentirnos mejor con nosotros mismos. ¿Suena cruel? Pues es real.  El hombre de hoy por naturaleza tiende a sufrir lo mínimo (o directamente no tiende… cabrones machistas), prefiere asumir que todo está bien aunque sea un ignorante, un ingenuo carente de lo que realmente significan los valores o los principios, sólo interesado por aumentar su ego sobreponiéndose o sobreestimándose, presumiendo de su materialismo, incultura, de su estupidez. ¿Qué más da si no vas a tener un trabajo digno de tus capacidades porque te has pasado la adolescencia fumando porros, bebiendo alcohol o tomando drogas? ¡Ya se culpará a la vida de todas las desgracias! Maldecirán a un dios en el que no creen y seguirán con lo que les queda de vida hasta que algún día termine antes de tiempo.
Resumo: aquellas cositas que en antaño parecían tan bonitas, hermosas y deseadas, olvídalas, porque un porcentaje muy alto de ellas se han perdido.

miércoles, 13 de octubre de 2010

ê_ê


Me duelen los ojos de mantener la mirada fija en tu imagen, de pensar lo que has sido, eres y llegues a ser; del recuerdo de un viaje inolvidable (la mayoría en un autobús) que me unieron más a ti de lo que ya estaba, de una tarde que siempre me acompañará en un bosquecillo que reservaste para dos y un beso bajo un paraguas, de un parque vacío hablando de nuestras vidas sin preocuparnos de nuestro alrededor, sólo pendiente de estar conociéndote un poco más y adentrarme en tu cabeza loca, de que a veces los pequeños también te pueden dar grandes lecciones, del reflejo de tu sonrisa en la luna llena y todo lo que me has enseñado a valorar, de todo lo que aprendo cuando estoy a tu lado (y me queda) aunque sea en un local mofándonos del mundo aunque fuera esté lloviendo, dándome razones para levantarme cada mañana y pensar que, a pesar de todo, la vida es un juego un tanto singular y único, de que pase lo que pase, estás muy dentro de mí.
… Ya es hora de volver a abrirlos y ponerse a hacer algo de utilidad (?).

lunes, 4 de octubre de 2010

Mad


Me evado de unas imágenes provocadas por mi subconsciente y comienzo a escuchar las canciones que la susodicha emisora se acostumbra a poner sobre esta hora, me estiro, hago un amago de abrir los ojos, me levanto y voy hasta el baño para quitarme esa cara de bicho muerto (o al menos intentarlo), y después de hacer ese extraño ritual de desayunar y quitarte tu pijama de corazoncitos u ositos amorosos (a gusto del consumidor) para ponerte algo menos alarmante al ojo humano. Me dispongo a coger mi macuto para ir al trabajo y me viene a la mente una escena que no parece tan lejana en mi mente, pero que lo es en la realidad. Me mira y me pregunta “¿qué coño estás haciendo?” y yo le respondo “¿te importa? No, pues ya está, you’re dead, leave me alone, go away”, y me aparto para intentar olvidarlo, y miro al frente… sí, el color de mi cara sigue siendo de un color un tanto pálido, aunque me resulta un tanto confuso ya que me he pasado el verano tomando el sol en mi playa favorita, pero aún así me gusta. Sigo con sueño, aunque durante el viaje de ida pienso nítidamente en lo que me depara mi destino… Tengo hambre.