jueves, 26 de enero de 2012

Forgotten hands

Voy a susurrar una canción que tatúe sus notas y recuerde en cada verso que mi guitarra se enamoró de la voz que acompasaría los tiempos en los que quedaron definidas nuestras estaciones. Abre los oídos y cierra los ojos, que me da vergüenza si me miras y no consigo centrar la respiración en los ritmos que te pretendo marcar cuando me bombardeas a sonrisas. Palpando las cuerdas intento ajustar los intervalos y no acelerarme, pero me aceleras, y me dejo llevar por la melodía perdiendo el control y la posición de mis manos, las cuales ahora sólo desean llenar el vacío de un eco que resuena por toda la habitación llegando hasta a la esquina donde aún espera y descansa aquella guitarra enamorada.

sábado, 21 de enero de 2012

Física pura, puta y dura.

Te separas, y sin verlo claro te vuelves y me miras, y nos encuentras frente a frente, y me empujas otra vez sonriendo como un muelle insaciable que no se aburre de oscilar. No te cansas, sigues pensando que no hay un fin, que puedo forzarte a temblar sin querer tener en cuenta la despreciable resistencia que opones ante mis juegos, y que a pesar de que las fuerzas terminan por agotarse por su propio peso tú no te quieres rendir. Cierras los ojos dejándote caer sobre una superficie destrozada por tus afiladas extremidades y rindiéndote en el asalto me culpas de que se aceleren tus movimientos cuando nos juntamos aun sabiendo que eres tú quien aparece y desaparece a tu antojo.


Fdo: Gravedad.

miércoles, 18 de enero de 2012

Dig deep.

Removías la tierra en la que te sepultaste para no olvidar el motivo de tu dulce estancia mientras jugabas con cada gusano que bailaba por la tráquea de los cadáveres vecinos. Seguías sonriendo a pesar de todo, queriendo presumir de la firme dentadura que una vez tuviste sin importar los dientes contados que quedaban en ella. Aquel traje por manchado que estuviera de historias mantenía liso ese pañuelo azul del pecho que tanto te gustaba, y lo llevabas con el alarde de haber sido recién comprado sin importar las modas del resto de los mundanos. 
Aún no sabía describir tu expresión admirando las cualidades de los que dispararon el gatillo entre tus cejas y celebraron lo que determinaron como ‘sacar la basura’, pero juraría que no era odio. Era lástima. Lástima por su ignorancia. Lástima por su odio ciego de comprensión. Lástima por sentir lástima por ti. Porque no aceptaban que tus intenciones estuvieran dentro de un concepto definido como ‘bueno’, tus modales interpretados por correctos, y tus palabras sensibles a lo que ellos entendían como corazón. Se limitaban a un intervalo de expresión que ellos mismos desconocían sin ser conscientes de ello. Porque fuiste tú en vida y yo en muerte.
Y a pesar de los años veo a aquellos compañeros de armas repetidas veces paseando por las calles atacando a quienes consideran un desecho innecesario infectado de algo que no podrá llegar a entrar en su interior.

domingo, 15 de enero de 2012

Mantequilla voladora

Te vas sin que nadie parezca inmutarse, abres los ojos y te esfumas con un susurro inaudible elegantemente pestañeando a otra flor más hermosa que tú sin darte la vuelta para ver lo que dejas y lo que te puede perseguir a otro abismo más grande que los corazones de las flores en las que te posas a alimentar tu ego, para ser admirada por otros seres y recordarte lo que ya tantos te han dicho. Pero aquellas víctimas que fueron en su día capullos narcisistas de niveles semejantes a los tuyos saben que la extensión de tus alas es proporcional al hambre que hay en tu interior agonizando una muestra insignificante de cuidado, porque cada vez que te abres a esos seres soberbios de modestia y ebrios de indignación eres cómplice de la degradación un ser cuya existencia debería estar privada al conocimiento de unos pocos mortales. Alimentas las fantasías de quienes menos te merecen y la codicia de los pobres.

sábado, 14 de enero de 2012

¿Où êtes-vous?

He bajado al infierno a través de los mares,
y he buscado en la tierra algún rastro de ti.
Me he auto convencido de que no podías ser real
y que sólo me sería posible estar a tu lado en mis sueños.
He intentado encontrarte de muchas formas,
y quizás has pasado a mi lado sin haberme dado cuenta.
Me he desesperado por culpa de tu espera,
y recapacitando sonreía porque mereces la pena.
He gritado a las estrellas más lejanas preguntándoles por ti,
por si me podían echar una mano, y sin respuesta
me he dejado la voz cantando al viento
para que de una forma u otra puedas oírme.

domingo, 8 de enero de 2012

¿Píldora azul, verde o roja?


Piensa que muchas de las personas que te rodean están tan ciegas como tú (sino más), no aceptarán de primeras algo que no deseen oír por cierto que sea, ni aguantarán más de uno o dos de tus llantos… Serás clave en una dimensión en la que se te atacará cuando te estés intentando levantarte, los jefes (el de arriba y el de abajo) jugarán contigo hasta hartarse como si te tratases de un muñeco inerte de por sí, y si no eres del rebaño ármate con valor y paciencia porque las conquistas a tu personalidad se verán multiplicadas exponencialmente… Aunque si te parecía divertido espera a encontrarte con un malo de la película que se acercará por detrás de ti disfrazado de la bondad, intentando encontrar ese talón al que acertar cuando se requiera que la sonrisa emigre.