martes, 25 de septiembre de 2012

No gustan, encantan.

Un año, un día, un instante en tus labios. Pícaros e inocentes, escurridizos donde los haya, y aún así los mejores ladrones de mis suspiros. Haciendo esperar hasta la hora de comer(te) para devolverme las secuencias de funciones exponenciales en las que el tiempo juega a tenderme emboscadas con esas manos difíciles de no dejarse capturar, en el que con un ligero y suave movimiento envuelves el mundo al que había acomodado y lo trasladas fuera de mi campo de visión para dar lugar al miedo, a la alegría, a la sorpresa, a los nervios, a la vergüenza, a la felicidad, a esa entropía mental tan particular a la que tanto me he aficionado a desordenar.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

nocilla firefrog

Hay momentos en los que aún sabiendo que no sirve de nada llorar contienes un vacío abismal que parece comerte poco a poco, arrancándote una a una las sonrisas que te impulsan a seguir adelante, que ansía desdibujar la chispa con la que matas las sombras que te siguen por doquier. Das un paso, y otro, y otro, y te paras. Te paras, y subes la cabeza manteniendo la mirada fija, y la vuelves a bajar, porque de eso se trata, ¿no?
Metes las manos en los bolsillos resignándote, sigues sin solucionar nada, pero al sacarlas la figura que aparece remangada te mete más oxígeno en los pulmones. Echas a correr con sus voces alentándote a coger más velocidad, a tomar impulso con cualquier piedra traidora, a perder el control sobre tu propio cuerpo.
Y vuelves a caer. Falta de costumbre a esa sensación, o eso quieres suponer. Miras en búsqueda de algún daño colateral, y comprobando que todo sigue en su sitio, en un intento de reanudar la mar-cha, te encuentras ardiendo por culpa de una rana pirómana.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Paciencia, curiosidad y dos puntos tres.


…Insss, sólo había pasado un minuto. Einstein y su relatividad estaban volviendo a hacer de las suyas. Volvía a mirar los relojes, y después el móvil, a ver cuál iba más adelantado.

Tic-tac, tic-tac, tic-tac...

Su voz se entrecorta y la mía carcajea. El mal humor cree que puede esconder a los nervios cual niño tras un árbol, a pesar de que con imperativos de seguridad sólo deja a la vista que el florete está a punto de ser derribado, mas esta vez es una nueva coreografía la que me vende a la hoja de su merced, y me muestra una vez más que siempre salen nuevas variables para resolver los sistemas de ecuaciones mientras los ángulos muertos pueden ser resucitados fácilmente con un sencillo paso de baile.
Sin apartar la vista de mis manos se acerca y me mira, “el día que tus pupilas no delaten tus movimientos es posible que tengas alguna oportunidad”, y así me dejaba, con ocasiones llenas de desventajas y sin iris.
Luego, añadiendo noches sin dormir y con la conciencia bailando sobre la cama, se pasaba el tiempo acumulando ojeras con frases raramente comprensibles las cuales perpetraban sonrisas entre un momento de busca y captura de alguna estrella sin contaminar.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Imagine


Que llegase el día en el que haya diferencia entre educación y ‘políticamente correcto’,  que las máscaras caigan por su propio peso y decir la verdad no sea tan difícil.

It's easy if you try

Que ser fiel a tus principios, a tu palabra y a las personas pueda ser algo más allá que un mero pasatiempo.

It isn't hard to do

Que aquellos que se da a entender que son un ejemplo a seguir y representativos puedan transmitir valores positivos en lugar de humillación, vergüenza y desvergüenza.

I wonder if you can

Que puedas coger a alguien de la mano sin necesidad de dudarlo, ni esconder una sonrisa por cualquier tipo de miedo.

I hope some day you'll join us

Que cueste cada vez menos tender la mano boca abajo para aportar y boca arriba para ofrecer apoyo, pues hay más mundo después de los espejos.

And the world will live as one



Bien. ¿Aún seguías imaginando?


miércoles, 5 de septiembre de 2012

Playing (?)

Con todas mis fuerzas clavé la púa bajo la ceja y sentí como una infinidad de sensaciones recorrían su cuerpo y el mío. No saber que tal subida de adrenalina iba a tardar unas horas en irse hubiera sido un estúpido intento de auto-convencerse, pero aún así continué una y otra vez ya sin fijarme dónde acababan las púas que desfallecían en la mesa de torturas, mi cabeza solamente atendía a la boca que gritaba suplicando que no acompañase sus quejidos con mi burla habitual en estos casos. Pero, ¿cómo no hacerlo? Disfrutaba con las ondas introduciéndose por las ranuras de mi piel para erizar todo bello momento que pasaba rasgando sus cuerdas consonantes, todas locas y subidas de tono. Cómo contenerme a no acariciarle el cuello, cogerle de las muñecas y rasgar su cintura de arañazos hasta que nos quedásemos sin voz, ni fuerzas, ni respiración... Y es extraño, pues no puedo coger la púa sin extrañar el tacto de las yemas con las cuerdas.

sábado, 1 de septiembre de 2012

"Quark", dijo el gato.




Un vaso, 3 cubitos y una botella de miradas de reojo. Una mano intentando ocultar con risas silenciosas lo que piensa que puede ser opaco a mi visión, que espera pacientemente a que me emborrache y pierda el compás del baile para recordarme después que me tome la tensión y las pastillas.
Pero entre set y set de juego la pelota se queda en la grada recuperando fuerzas sabiendo que cada vez que es golpeada su mensaje no es otro que callarnos al instante.
Callarme, en mi cabeza, metiendo a cada pajarillo en su jaula y dejando huérfanos a los cuervos que hacen ruido de más, comprimiendo las lágrimas en un tubo de ensayo y abandonándolo en mitad del desierto.
Callarte más bien, en un intento de descolocarte y dejarte fuera de juego, de no darte a elegir entre tus universos relativos, de obligarte a reiniciar el sistema por sobrecarga sin fijarte en que del sobresalto has fundido la batería, y el cable del enchufe se me ha aliado esperando a mi señal para esconderse y no dejarte volver en sí.