sábado, 23 de marzo de 2013

Spring.

A lo mejor es una mañana diferente
que sueño en su cama
estando a mi lado
con sus ojos
clavados en un gato somnoliento y un café entre las manos
mientras los rayos entran por la ventana 
pidiendo permiso para entrar
por si molestan
y se le enredan en mechones de pelo
que se resbalan de entre la seda que es su piel
por unos hombros necesitados de trombocid.
Bostezo
y me da los buenos días con una caricia
y un ronroneo responde por sí solo
y simplemente se acerca
y cierro los ojos
y despierto
en mi cama
con los efectos secundarios de una guerra que no tiene más armas que la imaginación.

domingo, 17 de marzo de 2013

Extraño.


Es mi palabra favorita en este idioma posiblemente porque pienso que me gusta identificarme con ésta a menudo. Tiene algunos sinónimos tales como raro, anormal, los cuales me molesta su pronunciación en cualquier boca, pienso que socialmente ha tomado una connotación despectiva hacia la persona y/o cosa hacia la cual va dirigida y nadie la merece.
Extraño es cada ser vivo, diferente en su manera de ser, mejor o peor.
Extraña se hace la situación que se sale de una rutina, que te hace sentir de otra forma, que te incomoda porque no sabes qué hacer o cómo actuar, que te enseña.
Extraño está dejando de ser esconderse, en algunos lugares.
Extraño se ha vuelto confiar, sincerarte, (man)tener unos valores.
Extraño es despertar y sentir su olor envolviendo la habitación, abrir los ojos y que éste se desvanezca junto con toneladas de ilusión, y darte la vuelta en la cama; que su sombra ilumine la sonrisa que tanto espera su mirada, a pesar de que la oscuridad las aguarde bajo su manto y permita que se puedan fundir; que nos hayamos encontrado.
Extraño dejó de ser que no quiera otra cosa que estar a su lado.

lunes, 4 de marzo de 2013

Tengo entendido que entender está infravalorado.

A pesar de tener los ojos cerrados se podía reconocer perfectamente el sonido de la brisa y la arena pegándose a la piel, pero como no sabía cuándo iba a volver a tener esa sensación cerca otra vez abusé un poco del momento y me descalcé. Las olas rompían el silencio y lo ahogaban hasta traerlo a la orilla por mucho que se resistiera, pues pretendía permanecer en el mar de pensamientos que sumergía a toda una hora de neuronas buscando una sinapsis que les diera algún tipo de luz verde, o simplemente de luz. El primer boqueo de la tarde sugería que distanciara un poco los poco los párpados y pusiera un pie delante de otro sin intención de limitar la sucesión, y mientras aparecían a lo largo de ésta elementos que se iban introduciendo otros se despejaban por esa lógica que tanto le gusta aplastar a lo irrelevante, pero de la misma forma esas nuevas premisas se dejaban ver bajo algunas caracolas queriendo llamar la atención y solicitando espacio en nuestra memoria, la cual ya de por sí tenía problemas para organizarse con los procesos ya existentes... Menos mal que en ese instante aparece la memoria virtual y te permite tomar aire e impulso.