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martes, 19 de mayo de 2015

“La verdad os hará libres”, dijo mientras fumigaba.



Si las ladillas resultantes de posiciones más o menos sociales pudieran contar sus historias el civismo iba a reducirse a un eufemismo de la vuelta de la quema de brujas, pero eso sí, con palomitas. Es increíblemente divertido ver cómo hay quien alardea de la propia ignorancia mientras no oculta cómo sus piernas tiemblan del miedo (o el escozor), mientras sólo importa el número de veces que se elogie a un peligroso caballero y al alter ego, a la vez que se utiliza como escudo y espada (y siempre desde el altruismo) un nombre que quizás ha matado tanto como ha amado, y sin (querer) saber su excelentísima con cuál de los tres pasa más tiempo.

Pulgas o ladillas. Es igualmente una macedonia de colegas en la cual hay quien podría hacer más por la sociedad como donante de órganos, una reunión de alcohólicos anónimos con una pegatina con sus nombres y el número de ceros que pueden alcanzar sus talonarios, y un banquete en el que a pesar de que es bien sabido que está el bacalao podrido cogemos la porción que nos corresponde mientras ponemos la oreja en la mesa del otro lado para comprobar el número de gusanos que tienen.

Sumisión a primera vista, que saben sentarse y guardar silencio. Están adiestrados para ladrar y escupir incongruencias previamente defendidas mientras rasques su barriga de cuando en cuando. Un paso atrás a la segunda, que en cuanto les das un poco de espacio cogen impulso y creen que pueden morder. Hasta que recapacitas en la tercera, en la que te das cuenta de que quien tiene el poder es el inconformismo.

sábado, 10 de enero de 2015

On the other hand



La ilusión era una bastarda y  la esperanza su compañera de copas, que salían cada noche a apostar quiénes conseguirían vaciar más bolsillos y corazones con la agudeza de sus labias en el lenguaje no verbal, queriendo descifrar espejos en otros cuerpos disfrazados con tacones deambulantes y etílicos a los que poder desechar en base a su posible (falta de) intelecto, y daltónicos a la diferencia de ritmos. Entre ellos se encontraban desafíos a la logística de la evolución, incongruencias firmadas en sangre como máximas universales y otros retos que se planteaban nuestras protagonistas en intentos de superar sus récords sin poner en peligro sus cartas, ¿y todo para qué? Encontrar excusas con las que auto-convencerse de que somos seres sociales y necesitamos de otros para completarnos.
Sentirse parte de algo, o de alguien. 
Dejar de sentir, o de sentirse.
Las mañanas volvían con el sabor de la resaca y la consciencia de la realidad como precio a su persistencia, con la intención de que sirviera para no subir el interés de sus deudas, sabiendo que el hecho de que se abrieran los ojos después de que transcurrieran esas horas podría ser suficiente.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Rondando.

Había sido demasiado tiempo el que se había llenado la sangre y el cerebro de tiempo malgastado en caminos que no llevaban a ninguna parte, al menos mientras estaban siendo asfaltados éstos, intentando seguir el mapa de un tesoro que ni siquiera parecía tener la menor intención de existir.
Aún despertándose y visualizando en la oscuridad los rostros de las víctimas que en su día consiguieron otra cicatriz a sus respectivas colecciones, se preguntaba si su cabeza seguiría en busca y captura por venganza con aquel pasado sobre sus hombros o podría retomar la idea de aquella casita en el campo en la que enmarcar el dichoso mapa y dejarse los viajes, los revuelos y los mareos para hacer su tiempo suyo.
Era otra posibilidad que solía pasearse por su mente, pero para que pudiera suceder debería impedir tanto cualquier afilador cerca de sus cuchillos como la negación a su uso, y ambos precios eran extremadamente altos.
En ambos casos habría detalles que todo buen pirata debe asegurar antes de decidirse a navegar por aguas desconocidas, y otras muchas noches para acallar sus demonios con música y ron.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Ready, steady, go.

Escupiendo intolerancias a supuestos ideales embebidos por la sociedad pides opiniones de lo más honestas con la sonrisa de quien necesita otra copa para acallar a los demonios que no le dejan dormir.
Sabiendo las respuestas antes de hacer las preguntas pretendes alimentar un orgullo que (por bien vestido que vaya) no sabe hacer más que llorar en cada esquina, y quitándole la razón parece ser invocado rugiendo los versos con los que se auto-convence para que la corrección política no llame a su puerta.
Pero cada vez que asoma una de esas plumas que sólo hacen cosquillas si no eres receptor y terceros y cuartos ojos no han girado la cabeza, entonces todos somos amigos porque ser el portador de las malas noticias tampoco es apetecible.
Y cada pluma recibida es añadida al resto del juego de la cubertería esperando a ser utilizada en su correspondiente plato con el mero propósito de recordar que la idiocia también se sabe vestir todas las mañanas.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Once upon a time...

Las historias pierden a los espectadores, da igual del tipo que sean, se quiere saber de personas que han tenido historias para que puedan ser contadas, como cuando se es pequeño y se relatan cuentos de monstruos para conciliar el sueño, pues esto es lo mismo. A prácticamente nadie le importa si el protagonista de la historia superó sus problemas, si se comió cinco o cincuenta perdices, lo interesante es juzgar, y al siguiente capítulo. No resulta relevante que al suegro del amigo de la vecina del novio del primo segundo, aquel que tenía esa casa tan bonita, ha sido uno de esos 0.00000000001% que ha sobrevivido a una enfermedad, o que el amor siga jugando a cegar y/o a no corresponder, o que… whatever.

Las moralejas llegan a golpear fuerte cuando el personaje principal es el propio reflejo, que es cuando duele y no hay que imaginar situaciones, suponer decisiones o fingir que algo importa, pero es lo triste cuando es compartida la experiencia, que vuelve a resbalar con una mayor o menos adhesión por la superficie del oyente por mucha empatía que pueda haber desarrollado,  pues volvemos al principio de la historia en la que el protagonismo es el papel que quita el sueño, y con los restantes se acaba con la almohada en la cabeza y los ojos cerrados.

sábado, 17 de agosto de 2013

Dancing in the moonlight

La sutileza mantenía la coreografía acordada con la ironía provocando el recelo de la sorna y el sarcasmo, pareja adyacente en la pista de baile, y permutando algunos movimientos previamente pactados para descolocar a la metáfora y a la hipocresía del otro extremo, en el que se mecían a sus anchas con plena certeza de que su superioridad era irrevocable, alentaron a la inseguridad poco a poco a un ritmo con el que la coordinación de los pasos consiguieron acomplejar a los cuatro graciosos pies que ya sudaban del desconcertado y desacompasado nivel de coherencia que superaba notablemente a sus contrincantes.

Llegados a los últimos compases la hipocresía cedió antes el traspié del victimismo y cayó hasta dejarse entrever la desnudez de ese mundo imaginario que tan bien había sido conocido en las salas más iluminadas.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Hatears

Porque en verdad da igual cuan buena pudiera ser la obra, 
o la emotividad que desprendiera tu personaje, 
hasta que no se haya descargado 
y descanse,
donde sea que esté, 
de una vez por todas, 
nada 
parecerá 
valer la pena.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Imagine


Que llegase el día en el que haya diferencia entre educación y ‘políticamente correcto’,  que las máscaras caigan por su propio peso y decir la verdad no sea tan difícil.

It's easy if you try

Que ser fiel a tus principios, a tu palabra y a las personas pueda ser algo más allá que un mero pasatiempo.

It isn't hard to do

Que aquellos que se da a entender que son un ejemplo a seguir y representativos puedan transmitir valores positivos en lugar de humillación, vergüenza y desvergüenza.

I wonder if you can

Que puedas coger a alguien de la mano sin necesidad de dudarlo, ni esconder una sonrisa por cualquier tipo de miedo.

I hope some day you'll join us

Que cueste cada vez menos tender la mano boca abajo para aportar y boca arriba para ofrecer apoyo, pues hay más mundo después de los espejos.

And the world will live as one



Bien. ¿Aún seguías imaginando?


sábado, 16 de junio de 2012

Realidades imaginarias irracionaliazadas


Cuando no quieres llegar al punto de tener que acostarte, de cerrar los ojos y pensar que la realidad es un juego o un sueño raro que no sabes de dónde ha salido, ni cómo ha empezado, ni cómo has podido seguir en el mismo sueño durante tantas noches seguidas sin haber despertado para darte cuenta de que en verdad no eras tú quien protagonizaba el sueño sino un personaje n-ario espectador de los deseos y caprichos de otro que no era más que la sombra que perseguías mientras tenías el sol detrás tuya, hasta que éste cae rendido al no poder alcanzar tu velocidad y vuelve la noche, y con ella el sueño que te recuerda que no eres más que otra ilusión del juego aburrido y monótono de la vida pretendiendo alterar ese equilibrio que, sin saberlo, habías conseguido alcanzar… Es entonces cuando una ducha de agua fría te hace abrir los ojos y echas a correr sin más rumbo que el que tus pies te dirigen, inconscientes de que vuelven a la boca del lobo, boca en la que el refugio descubierto es una droga de la que no te quieres alejar.
Porque nos cansamos de la rutina, del siempre lo mismo, de no tener nada nuevo que hacer o de qué hablar, y deseamos que, aunque sea durante un momento, nos rodee una manada que nos ponga en tensión y nos quite la tranquilidad para recordarnos que la vida no es constante, que nos envuelve y nos marea a su antojo para crecer con ella y crecer con el tiempo.

lunes, 27 de febrero de 2012

(Zoo)zobra peña, ¿no?


Hay quienes siendo perras o pingüinos nacieron más animadas que los looney tunes y con sus respectivos gritos de guerra se animan a animar animales que puedan sentirse enjaulados, otros que muestran sus habilidades animando a los animadores; y otros quienes lo hacen pala animal la fiesta demostrándose a sí mismos y al resto del mundo las consecuencias del no haber estado presente cuando se hizo el reparto del orgullo, la dignidad, el respeto y la tolerancia. En este último extremo del ring demasiadas cabezas pensantes bajando también el nivel de seguridad de su antivirus mental consienten que artistas desconocidos, reales desconocedores del arte, se ilustren con el único y mayor tesoro terrenal del que jamás se pondrán desprender por barato que quieran venderlo; acceden a ser musas de escritores compradores de alfabetos enrollados en cigarros de mustias vírgenes, poetas de rimas sensibles a la más ausente de las sutilezas, y desgarradores de esperanza al avance de la especie... Intentando volver a coger el principio de la cuerda (o la cordura), gracias... digo, miau.

jueves, 10 de febrero de 2011

Con valor...


No gracias, no me apetece volver a coger mi rayador de sesera, me gusta tal y cómo está en aquel rincón, ahora mismo lo que quiero tener a mi lado es mi florecilla y mi guitarra, me alegran el día pase lo que
¿Para qué quiero ponérmelo otra vez y llevarlo a cuestas? La llave “se rompió” ¿lo recuerdas?, ahora ya nadie puede adentrarse en tu mundo de colorines, el mundo en el que te debes acostumbrar a despertar cada mañana se basa en el blanco o en negro, bien o mal, un sistema binario en el que no hay término medio que valga ni salvación alguna, todo el mundo juzga a todos, ¿por qué? Yo también me lo he cuestionado, pero he llegado a conclusiones que no son muy aceptadas, ¿quién prefiere aceptar que su vida es una mierda y que no tiene nada mejor que hacer que joder a otras personas para hacerla más “interesante”?, ¿por qué no es mejor dar aquello que alguien necesita, en vez de lo que pide, o lo que otro agente externo piensa que es mejor según su criterio? Hay tantos universos mentales como personas en el planeta, nadie está absolutamente de acuerdo con alguien al 100% con otra persona, todos somos diferentes, y aún así se matan entre otros porque no saben aceptarse entre sí, porque se quieren sentir superiores con respecto a los demás. 
Es algo contradictorio querer estar a tu lado y saber a su vez que no puedo, un abismo me separa de ti y no paro de pararme en seco justo delante del borde. Es extraño, porque en esta parte me tengo un aura oscura que me sigue donde quiera que vaya, mientras que cuando te veo al otro lado siento que unas cadenas que nacen de la nada me atan más a donde estoy y no me dejan estirar mi mano para llegar a ti. Necesito unas tenazas hechas del diamante más fuerte para romperlas  y poder saltar al otro lado. Construiré un puente con ellas, y ellas serán las que me ayuden a ser libre.