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martes, 24 de enero de 2017

Be yourself



Voy a contarte un secreto, una técnica que ha pasado a lo largo de los siglos entre diferentes culturas y épocas permitiendo alargar su vida a aquellos que la dominaban, y con un tiempo de calidad. 

Una fórmula que permite acercarse a uno mismo, fortalecer la paz interior, y que, a pesar de ser de muy fácil acceso, es igualmente muy fácil de olvidar. Requiere práctica, convicción y perseverancia, de la misma forma que humildad y sensatez.

A largo plazo también ayuda a ahorrar problemas y desarrolla la tolerancia con los demás, simplifica los recursos que necesitas en tu vida, ya sean materiales o no, y te permite intensificar las experiencias que vayas a tener, y aprender a sentirte más real con tu entorno.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Ready, steady, go.

Escupiendo intolerancias a supuestos ideales embebidos por la sociedad pides opiniones de lo más honestas con la sonrisa de quien necesita otra copa para acallar a los demonios que no le dejan dormir.
Sabiendo las respuestas antes de hacer las preguntas pretendes alimentar un orgullo que (por bien vestido que vaya) no sabe hacer más que llorar en cada esquina, y quitándole la razón parece ser invocado rugiendo los versos con los que se auto-convence para que la corrección política no llame a su puerta.
Pero cada vez que asoma una de esas plumas que sólo hacen cosquillas si no eres receptor y terceros y cuartos ojos no han girado la cabeza, entonces todos somos amigos porque ser el portador de las malas noticias tampoco es apetecible.
Y cada pluma recibida es añadida al resto del juego de la cubertería esperando a ser utilizada en su correspondiente plato con el mero propósito de recordar que la idiocia también se sabe vestir todas las mañanas.

viernes, 8 de agosto de 2014

Goal-keeper

Aprender a tirarse al suelo es algo que no sólo deberían saber hacerlo los porteros ya que resulta bastante útil cuando te das cuenta de que sin balón también caes (por muchas pelotas que tengas), de que las rodilleras pierden su gracia cuando no encuentras cicatrices ni más recuerdos de las caídas que los reflejos de sus experiencias, o de que lo importante es que no importan las veces que sangres o los morados reaparezcan en los mismos lugares sino que tu determinación sea fortalecida e impulsada al pie que te queda detrás y agarres con la misma fuerza que el primer día (sino con más) aquello que te animó a empezar a andar.

La mayoría piensa en 10 combinaciones posibles de llegar a apoyarse y llegar hasta arriba, sopesando en una menor medida que el tercer y último mono puede ser quien, haciéndose oír del décimo al primero, tenga en sus manos el poder de sostenerlos a todos sin necesidad de abrir la boca.

Saltad intentando llegar a rematar que sacar a guantazos las adversidades es más divertido; que creerse con la sabiduría de Gandalf puede que sea pasarse, pero hay situaciones que no se pueden dejar pasar; y que al saltar se va con todo a coger cada oportunidad,
con las dos manos,
para que no se escapen.

lunes, 8 de abril de 2013

C'est... moi


A estas alturas de la vida quizás las presentaciones puedan sobrar, pero me he despertado
con la pata de mi yo egocéntrico y con una mayor o menor dosis de modestia se pueden dejar a entrever cosas que se le hayan dado un segundo plano.
Soy un monstruo habitante en una cueva, un bicho nocturno del que hay que estar pendiente si quieres ver por su estatura portátil, amante de la música, una rana, los idiomas, y de tocar cuanto pueda las pelotas. Prefiero el honor, la honestidad, y la humildad aunque estén pasados de moda, y a pesar de que tengo un cupón de regalo de 2 décadas y otros sueltos, en los bolsillos me suelo guardar algo de inocencia e ilusión junto con el bote de paciencia y la caja de mi humor personal. Como incógnita que soy de una sola variable me gusta complicarme a la hora de realizar mis tareas, con la entropía de una mano y en la otra una memoria que acusada de ser selectiva (aunque mi diagnóstico es que funciona a su propia voluntad). No me gustan las masas ni busco la perfección, prefiero saber un poco de todo y cultivarme tanto por dentro como por fuera, aunque conlleve más tiempo por eso de que mi constancia tampoco rebosa por culpa de la amiga pereza. Hay quien dice que soy buena persona, yo suelo responder que no es difícil seguir el Hakuna matata, o lo que un amigo me ha dicho más de una vez de ‘desea a los demás lo que te desearías a ti mismo’, yo lo intento. Tengo tres hijas: María, la mayor de todas, la patriota, me lleva acompañando cuando ya nadie me ha soportado (por eso de que ella no puede salir corriendo) y se sigue quedando conmigo aunque haya veces que tenga que quitarle el polvo y afinarla por estar algo más pendiente de sus dos hermanas pequeñas; pero eso sí, espero que algún día puedan convertirse en niñas de verdad, aunque así también las quiero. Me gusta pensar que tengo 7 vidas y que, según mis cuentas, me he pulido 3 por la cabeza que tengo, entre otras cosas. Tiendo a jugar al pingpong con el romanticismo pero los partidos no suelen acabar por eso de que la pelota se queda empalagada a la mesa. Adoro la sutileza y puede que exteriorice más bien poco, pero prefiero el sonido del silencio y que cuando alguien hable sea para decir algo más bello que ese silencio aunque sea yo quien no aguante sin romperlo para hacer el tonto y robar sonrisas.

martes, 3 de julio de 2012

Shhhhharing no-body except mine (avec toi)


En silencios jocosos de entre pestañas que ya quisieran muchos encontrar en las miradas de noches de ensueño, me intento desenredar sin esmero de las esposas del pasado que me divorciaron de la moral y tirando las llaves al océano borraron recuerdos de mañanas en puertos de barcos expectantes de otro naufragio de mis labios.

Unos zapatitos de cristal han huido asustados al verse reflejados en el radio de tus verdes pupilas, que de la impresión se han bloqueado y queriendo huir escaleras abajo han tropezado y se han echado a llorar en añicos.

Mientras jugueteabas con la decencia de unas sábanas adolescentes me volvió el recuerdo de una carrera pendiente con una meta que comenzaba entre tus piernas, mas tras de preguntar en la joyería se me advirtió que mi instinto incauto podría salirme muy caro si no buscaba más allá de momentos descomprometidos.

Aquella noche mi almohada esperaría desvelada y fría sin respuesta teniendo en cuenta que unas esposas me ataban a una cama que no ofrecía resistencia por ser cómplice de juegos sin pudor, unos pies quedaron huérfanos ante el escalofrío de un calzado sensible a tus facciones,  y una razón que se fue de la fiesta en cuanto supo quien la presidía.



lunes, 13 de febrero de 2012

Egonizando


Llegaba a espaldas del silencio más profundo con la respiración forzada a causa del humo del cigarro y se dejaba caer en una bañera ahogada de alcohol que desinfectaba cicatrices abiertas en noches alternadas culpando a una luna insatisfecha y consiguiendo reducir su cuerpo y su mente a los de un ser desterrado a la localidad del desprecio y la angustia. En la cabeza le quedaban pensamientos contados que se pudieran materializar sin la compañía de algunas lágrimas, y haciendo oídos sordos al orgullo al que nunca se atrevió a estrechar su cabizbaja mano dejaba caer poco a poco la vista al otro lado de la cama, vacía de lo que una vez le llenó y vacía como las botellas que había ido apartando con los pies cuando intentaba desplazarse a lo largo del pasillo, haciendo un amago de dejarlas abandonadas en una de las esquinas como si se tratasen de las hojas de su árbol. Y en un murmullo sordo cada noche el colchón terminaba cediendo y susurrándole nanas de golondrinas a la vez que le abraza entre sus sábanas para consolar el llanto.